Enfermos mentales, enajenados o “locos”, no importa como quieran llamarlos, lo que sí es que son seres humanos con problemas mentales, que deambulan por las calles DE SAN JOSE DE OCOA escenificando un verdadero drama humano, sin que las autoridades del Ministerio de Salud Pública o alguna otra institución de bienestar social tomen carta en el asunto. Ante una sociedad indiferente, abandonados por sus familias y por un Gobierno que tiene un su agenda otras prioridades, estos hombres y mujeres, hambrientos, sin aseo y mal olientes, vestidos con harapos, no recuerdan o no saben sus nombres, comen en basureros o gracias a la limosna o sobras que les dan las personas y duermen en cualquier lugar, ya que solo necesitan tener sueño para hacerlo. Saben sus nombres, comen en basureros o gracias a la limosna o sobras que les dan las personas y duermen en cualquier lugar, ya que solo necesitan tener sueño para hacerlo.
Múltiples son las causas que originan el detonante para que las personas puedan caer en estos estados cerebrales o neuroquímicos, psico-sociales, traumáticos y debido a enfermedades médicas que repercuten en elsistema nervioso, entre otras. Dependiendo del trastorno, los enfermos pueden ser violentos, alegres, tristes o callados. “Los detonantes que meten a un ser humano predispuesto en una crisis pueden ser económicos, sentimentales, trastornos mentales previos (como la depresión, las adicciones, familiares Los enfermos mentales que deambulan en nuestras calles, en su mayoría son esquizofrénicos, es decir, seres humanos que quizás comenzaron en su juventud temprana escuchando voces, con delirios (ideas falsas que el paciente cree y defiende, como los delirios persecutorios), descuido de hábitos higiénicos y dietéticos, y lo peor, no tienen conciencia de enfermedad, lo cual los lleva a vivir en “su propio mundo.









