El presidente Danilo Medina ha sabido sortear hasta ahora los principales retos que le han planteado a su gobierno, concentrándose en un guión populista, que le ha otorgado un altísimo porcentaje de popularidad.
Pero, dice el refrán que “los enemigos se acumulan”, al iniciar el último año completo de su mandato, ahí están tres grandes retos, tres “papas calientes” en las que tendrá que arriesgar capital político.
1. El tema haitiano. Por más que la Presidencia defienda su postura, lo que se ve en la calle es que ha perdido el pleito de opinión pública. Todo lo que ganó con el discurso en La Habana se ha diluido con la poca respuesta a los recientes acontecimientos, y la posición ambivalente del gobierno.
2. La corrupción. El caso del DICAN le ofrece una magnífica oportunidad de promover un clima de apego a la ley que deberá manifestarse también en los casos que envuelven a miembros de la nomenklatura del partido. La administración Medina tiene que reafirmar que no tolerará la corrupción, aunque en tiempos de campaña sea una bomba que pueda explotar en los pies del partido.
3. La política. El choque de trenes en el Partido de la Liberación Dominicana sólo podrá ser evitado con un acuerdo amplio entre los dos líderes: Leonel Fernández y Danilo Medina.
Leonel ha fortalecido su posición, pero necesita a Danilo, y éste necesita colocar a su gente en posiciones legislativas y municipales. En un país donde todos aspiran, ahí está el tranque a banda.
Todo dependerá de eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario