jueves, 12 de septiembre de 2013

Ruidos, Autoridades y Locura.

¿Sabía usted que el ruido puede volver a la gente depresiva e irritable?
Los ruidos generados de diferentes fuentes y en distintos horarios del día y la noche preocupan a buena parte de la sociedad Ocoeña que nota la indiferencia de las autoridades llamadas a controlar la situación.

Confieso nuestro desconocimiento a si las leyes, o regulaciones municipales al respecto se encuentran obsoletas y por lo tanto sin algún valor jurídico para sancionar a los violadores de esas disposiciones.

No es raro observar el cruce de  vehículos con altoparlante y todo, con elevado volumen anunciando una fiesta, la compra de metales, la venta de chucherías, hasta de algunos productos “para la salud” para mejorar la próstata, los riñones, la vista y el “celebro”.

No es ocioso cuando algún ciudadano se queja por nuestros medios de comunicación y redes sociales de las molestias que les causa el alto volumen de la música en determinado lugar de diversión de la ciudad, en los alrededores de nuestro parque libertad o en alguno de nuestros barrios.

Quien no se molesta cuando alguna de estas “guagüitas o carros anunciadores” le da con estacionarse frente a su vivienda con el estruendo a todo dar en el transcurso de las 12 a 2 de la tarde: “Gran operativo de la vista”!!, Tremendo perico Ripiao en el colmadón”, “Comprando todo lo viejo”, “limpiamos su patio”. ¡Ay de aquel mortal que tenga la delicadeza de solicitarle que baje el volumen!
Nos dirán que eso es la democracia, que eso es la libre empresa, con todo y que sea en menoscabo de la salud por las consecuencias negativas acarreadas.

¿Con qué derecho puedo transitar en mi vehículo, motor o pasola con un ruido tal que “dispare” las alarmas de los vehículos al pasar?. ¿Podrá la AMET regular esta situación algún día?.¿Las autoridades policiales y municipales, trabajarán aún sin aparentar hacer un operativo antiruido?

¿Sabía usted que el ruido puede volver a la gente depresiva e irritable?


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